Sitio para un restaurante conceptual: el visitante entra, descubre los platos insignia numerados junto a la fotografía, explora un menú con los datos que importan — ingredientes, restricciones y precios —, conoce los eventos alrededor de la mesa y termina su solicitud en cuatro pasos. Un sitio que se siente como sentarse cerca del fuego.
Los restaurantes suelen vender la comida con la misma plantilla que cualquier negocio: un menú en PDF que nadie actualiza, fotos genéricas y un formulario de contacto que no lleva a ninguna parte. El visitante termina leyendo reseñas en una app en vez de reservar directo. BRASA 72 necesitaba lo contrario: un sitio que transmitiera la cocina al fuego — la brasa, la mesa compartida, el tiempo — y al mismo tiempo hiciera fácil recorrer el menú, conocer los eventos y pedir una mesa. Con una exigencia extra: impecable en el celular, que es donde la mayoría decide dónde cenar.
Cada pantalla fue pensada para lo que el comensal necesita en ese momento: - La primera vista muestra la cocina de verdad — los platos insignia con su número, la propuesta de la casa — y el botón de reserva está siempre a mano: pegado al pulgar en el celular y visible desde el primer vistazo en la computadora. - Cada platillo se cuenta en lenguaje humano: qué lleva, a qué atender si alguien tiene restricciones y cuánto cuesta — antes de pedirte ningún clic. Seis categorías para recorrer con calma: para comenzar, fuego, mar, tierra, postres y bebidas. - Los eventos forman parte del recorrido, no son secciones obligatorias: la mesa del chef, la noche de maíz, la mesa compartida — cada experiencia con su propia página para saber de qué se trata. - La reserva va por pasos y todo queda resumido: qué día, a qué hora, cuántas personas y a nombre de quién — sin sorpresas, sin formularios eternos. - En el celular todo fue diseñado para esa pantalla: la fotografía ocupa la primera vista, los textos se leen sin esfuerzo, los botones grandes están donde el pulgar alcanza y nada queda pegado, estirado o cortado.
Un sitio que se recorre con antojo, se lee sin esfuerzo en cualquier teléfono y lleva al comensal de "tengo hambre" a "ya tengo mi mesa pedida" sin perderse en el camino. Menos gente que abandona la reserva a medio camino, más solicitudes completas, y un restaurante que transmite cuidado en cada pantalla — que es exactamente lo que llena la sala.
BRASA 72 (proyecto conceptual)
Sitio de restaurante — menú, experiencias, ubicación y reservas
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